5 de marzo de 2013

LOS PELIGROS DE LA PROSA MOLONA



Mi amiga Ania Navarrovski (nombre ficticio para ocultar su identidad) y yo, ambas adictas a la lectura, nos hemos aficionado últimamente a leer prosa "molona", utilizando el calificativo que le ha dado a este tipo de obras otro lector, amigo de Navarrovski. A partir de la lectura de los libros a los que me refiero, he observado en mi amiga y en mí una serie de conductas extrañas y he empezado a preocuparme seriamente por nuestra estabilidad mental. No estábamos muy cuerdas de antemano, pero nuestro caso se ha agravado.

Así pues, si eres un amante de los libros, te advierto de las consecuencias que la lectura de prosa molona puede tener en tu vida y en las de aquellos que te rodean:

a)      Comenzarás a hablar como los personajes de estas obras, los cuales suelen estar mal de la cabeza. En el mejor de los casos, añadirás a tu lenguaje habitual expresiones graciosas que no tendrán mayor trascendencia; en el peor de los casos, tu habla se adentrará en terrenos peligrosos, después de toda una vida expresándote con decoro y de un modo políticamente correcto.

b)      Acabarás aburriéndote de tu fondo de armario y querrás imitar la variopinta vestimenta de estos personajes. Debes empezar a inquietarte cuando te inclines por un estilo similar al de Lisbeth Salander o análogo al de alguna extravagante tribu urbana, sobre todo si tienes una profesión donde la creatividad en tu aspecto pueda restar credibilidad a tu valía profesional.

c)       Poco a poco, sin apenas darte cuenta, tu comportamiento empezará a parecerse al de los personajes nada cuerdos de las obras que nos ocupan. Tu conducta podrá ser inofensiva para ti y tus semejantes, o potencialmente peligrosa.

d)      Querrás convencer a todos tus amigos de que lean estos libros. Pueden ocurrir dos cosas: que les gusten o que no. En el primer caso, pensarán que eres muy original en la elección de tus lecturas; en el segundo caso, que has perdido totalmente el norte en lo referente a los libros que escoges. En ambos casos, y tras observar tu comportamiento, empezarán a temer por su seguridad.

e)      Te obsesionarás por leer más prosa molona. Inevitablemente, esta monomanía te llevará a la lectura del Quijote, novela protagonizada por el loco más entrañable de la literatura. No hay mal que por bien no venga.

f)       Finalmente, puedes acabar convencido de que eres uno de los personajes de estas obras. Desearás salir en busca de aventuras y luchar por tus ideales. Si tus ideales son defender a los buenos de los malos y no te equivocas al distinguirlos, será positivo para la humanidad. Pero si lo que pretendes es “hackear” alguna red informática (bueno, si es la del banco no sería tan malo), dar un golpe de estado (bueno, esto tampoco sería tan malo, tal y como están las cosas) o provocar una explosión (bueno, depende de aquello que quieras eliminar), más vale que dejes tus aventuras dentro del terreno de la imaginación.


3 comentarios:

Ángela Gondo dijo...

Lucy me ha encantado.
Tú sí que molas jajaja.
Besos.

Ángela dijo...

Bah, desde que leo a Poe siempre salgo a tomar absentas, en la noche oscura, arropada con una capa militar y nunca me dejo el cuervo en casa, siempre viene conmigo; hace poco nos metimos en un tugurio y las absentas no estaban muy allá y sabes lo que le dije al camarero? Nunca más, nunca más...

Anónimo dijo...

Ke te kede klara una Kosa: no todos los ke leemos prosa molona somos frikis o lokos.

Eneri